Desvelemos el misterio desde el principio: no existen una norma que defenia los diferenciales superinmunizados o superresistentes. Son términos que usan las marcas para vender mejor sus productos y no siempre coinciden con lo que espera el cliente.

La normativa define 4 tipos de diferenciales: Clase AC, Clase A, Clase F y Clase B . Cada clase de diferencial tiene su símbolo y es capaz de detectar diferentes tipos de corrientes diferenciales. De hecho, el símbolo ya prácticamente nos informa de qué corriente es capaz de detectar el diferencial.

  • Diferencial clase AC: Únicamente detecta señales diferenciales senoidales de 50Hz
  • Diferencial clase A: Detecta señales senoidales y pulsantes, en las dos polaridades.
  • Diferencial clase F: Es capaz de detectar señales senoidales y pulsantes de 50 Hz con componentes mezcladas de hasta 1000Hz.
  • Diferencial clase B: Detecta lo mismo que un clase F pero añadiendo señales de componente de corriente continua pura

Ante las dudas sobre el llamado “diferencial superinmunizado”, la respuesta es que este tipo de diferencial no está normalizado, cada fabricante lo llama diferente y suelen ser casi siempre de clase AC. De hecho, la clase F o la B es el equivalente en  la normalización de lo que espera el cliente de dichos diferenciales, y las diferentes marcas ya están empezando a cambiar sus superinmunizados por los clase F.

Para un cargador de vehículo eléctrico, por ejemplo, lo recomendable sería un tipo B por las componentes de continua que añade la carga de una batería; pero claro, el precio es prohibitivo y se está optando por poner un diferencial normal y rezar porque no pase nada.

Otras veces, nos empeñamos en poner un superinmunizado o un rearmable para resolver saltos intempestivos que realmente se deben a fallos en las instalaciones de otros vecinos, la tierra del edificio o la propia acometida eléctrica.

En fin, no nos dejemos llevar por la publicidad de los fabricantes y consultemos a los especialistas que tengamos en nuestro entorno.